Cuando Gonsuke cumplió sus veinte años de sirvientes en al casa del Doctor y la vieja sorra, se dirigió al doctor y con sonrisa en su rostro dijo.- ¿Ya estoy listo para ser un Sennin? El Doctor con una sobria expresión en su rostro respondió.- Si ya es tiempo, ce y encuéntrate con mi mujer en al cima de la montaña Chuam y aya ella te enseñara lo que por veinte años has estado esperando.- Gracias! Mi señor…
Gonsuke tomo su sombrero y se marcho a donde le había indicado el doctor. Al llegar a la cima de la montaña Chuam, Gonsuke encontró a la vieja sorra en lo más alto del pino situado en ese lugar. – Sube, ven acompáñame…. Dijo la vieja.
-Hay voy mi fiel maestra de secretos. Contestó Gonsuke. Desde que Gonsuke llego a la punta del pino donde ya se encontraba la vieja sorra esta dijo.- Suéltate y piensa en el lugar mas mágico que podrías imaginar, cierra los ojos y no los habrás. Gonsuke no lo pensó dos veces y se lanzo al vació… Pero algo mágico, algo de Sennin paso. Gonsuke estaba flotando en el aire aparte de que poseía en su piel un brillo inigualable.
- Lo has logrado, Gonsuke. Dijo la vieja sorra que ya se encontraba a su derecha.
- Ven acompáñame te enseñare algo. Dijo Gonsuke a la mujer que ya estaba comenzando a amar.
- A donde me llevaras.
- Confía en mí…
Gonsuke tomo de la mano de la vieja y la llevo al lugar mágico que este se imagino
- Que hermoso, ¿qué es? Pregunta la vieja con una mirada llena de ilusión.
- Este es el lugar donde comenzaremos nuestro nido de amor. Dijo Gonsuke
.- pero…….
Gonsuke la arrastro hacia el y la beso apasionadamente, la vieja no se impuso y dijo.- Quiero ser tu esposa, se lo contaremos al Doctor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario