
Ese día me dirigí al parque con una de mis novias, nos sentamos en el banquito mas estrecho que había, mientras la besaba le sacaba de su bolsillo todo el dinero que tenia en cima, haciéndola creer que le estaba acariciando sus ponpis que mas bien parecían gelatina. Al momento sentimos entre los arbustos unos movimientos y unas respiraciones muy profundas y forzadas, mi novia se asusto y me agarro fuerte de las manos, mientras que yo pensaba, - esta entupida se asusta hasta con una ardilla.
Nos paramos del banquito y nos dirigimos a los arbustos. Yo desde lejos vi a como 12 donguis, eran feos, de piel peluda y marrón, de ojos grandes hasta de tres ojos tenían, por su tamaño parecían koalas, su boca era como la de un caballo sin dientes a diferencia de que sus dientes parecían de hipopótamo.
En ese momento presencié como 5 donguis le saltaron encima a mi novia, yo me escondí y observaba como uno de ellos cogia lucha tratando de chuparle toda la sangré del cerebro parecía como si esta no estuviese o que la sangre no corriera por esa parte de su cuerpo, yo salí del escondite de donde estaba, ya que 4 donguis se percataron de mi presencia ya que me había tirado un pedo que hedía a demonios (azufre) y sonó como un tambor prrooo….
Me dirigí al rió Mendoza donde se había desaparecido un tal Antonio, pensando que los donguis no sabían nadar me tire a las heladas aguas contagiadas de serpientes eléctricas de agua dulce, para mi desgracia los 4 donguis venían detrás de mi. Los malditos sabían nadar!, una serpiente me mordió entre las piernas lo que provoco que disminuyera mi velocidad y dos donguis me atraparon ya al llegar de la horilla del rió, me los desprendí y los lance contra el tronco de una árbol.
Seguí corriendo hasta las profundidad del bosque, alcance a ver a unos 40m una choza, penetre en ella y para mi mala suerte era una casa Club Gay, todas hay gritaron.- ¡huí comida fresca! Yo trate de huí pero uno de ellos, el mas bonito y fuerte por supuesto me detuvo el paso, me agarro me introdujo su palo duro y largo yo solo gritaba ¡hay hay que asco, auxilio, soy un hombre, hombre no me sigas violando engendro raro! Pero eso no vaso todos me probaron cuando me pude safar de uno de ellos y salí del infierno que ningún macho quisiera vivir, salí de la choza y para otra de mis desgracias afuera me esperaban 6 donguis.``estos maditos animales se reproducen como la peste’’, corrí hasta ka carretera totalmente desnudo en busca de ayuda y lo que me encontré fue un desfile a pleno amanecer.¡ era el día de independencia!, corrí entre la multitud totalmente desnudo con un donguis guindando de mi trasero y otro en la parte que ya se imaginan, cuando salí de la m multitud me dirigí nuevamente al río, me despeje a los donguis de un jalón cada uno, el delante me dolió tanto que grite, tirándolo en la tierra ¡mierda!, me pare rápidamente ya que el golpe que recibieron los donguis no sirvió de mucho, en la orilla del río ya casi por tomar una lancha que había me resbale, me di n golpe en al cabeza caí rodando hacia las heladas aguas y me fracture un brazo, lo peor de todo fue que dentro del río me esperaban 5 donguis listos para devorarme y chuparme toda la sangre.
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