Desde remotas épocas, nunca hemos percibido ni tomado en cuneta lo importante o fabulosa que es la vida, o cada momento que vivimos o podríamos vivir en ella. Es decir no apreciamos o valoramos en verdad el motivo por el cual venimos al mundo, ni le damos la prioridad a lo que realmente es necesario como: estudiar, jugar y hasta leer un libro. Siendo así que todo en la vida se rige bajo circunstancias que generan un cambio relativo a lo largo del tiempo, que para algunas personas puede resultar beneficioso o de gran provecho. Por lo tanto muchos padres o adultos han considerado tomar medidas innecesarias y fatales para sus hijos o pasa los adolescentes que llegan a causar trastorno psicológicos, por lo tanto la incidencia de la medidas de las cosas de los padres dominicanos.
El cuento de la medidas de las cosas nos da a conocer y a experimentar sentimientos de agonía, angustia, tristeza, pero sobretodo impotencia, algo que nos permite añorar los recuerdos y lo momentos vividos en nuestra infancia. Recalcando esto con ejemplos doy a conocer las prohibiciones y obstáculos que nuestros padres nos impusieron y nos siguen imponiendo en nuestra infancia y épocas ya vividas o que estamos viviendo. En nuestro país se pueden ver casos semejantes a los ya redactados en esta historia, ya que aun hay padres dominicanos que reprimen la quema de etapas y no dejan a sus hijos que se valgan por si mismo. Por consiguiente, asuntos como este son los que atrasan nuestra
Sociedad y no hacen posible formar intelectuales para un futuro.
Sabiendo que los padres de nuestro país han recibido y una educación restringida que no la han transmitido a través de los tiempos, pero no solamente en la República Dominicana sino nivel mundial, por lo cual se han negado rotundamente a aceptarlo y a reconocerlo que han sido los verdaderos culpables de este tema que abruma nuestro país. Sin embargo las medidas impartidas no siempre son correctas y crean en sus hijos frustraciones impotencia tolerancia y hasta miedo de si mismo. No siempre los padres o nuestros padres deben de ser sobre protectores con nosotros, sus hijos, ya que así crecemos cerrados en un mundo en lo cual creemos perfecto y que mamá y papá siempre estarán hay para resorber nuestro problemas. Por lo tanto, los padres dominicanos toman decisiones erróneas sobre nosotros con respecto a nuestro futuro o bienestar tomando medidas no seguras que nos perjudican y nos hacen más corruptos cada día más.
Por ejemplo en la parte que narra el cuento ‘‘las medidas de las cosas’’ de Samanta Schwibli, se ve claro la sobre protección de la madre del protagonista Enrique y no dejarlo, ni permitirle quemas sus etapas de infancia. En este cuento se ve claramente como los padres en ocasiones no aceptan la realidad de que; los niños ya no son niños son adultos, o de que los niños son niños y no adultos, y mucho menos ayuda al crecimiento psicológico, sexual, e intelectual. A parte de que este cuento nos muestra una de las crudas y frías realidades que arropan nuestra civilización a nivel mundial. Antonio Maura nos dice que; Educar es adiestrar al hombre para hacer un buen uso de su vida, para vivir bien, lo cual quiere que se adiestrase para su propia felicidad.
Otorgándole las gracias a la autora Samanta Schwiblin por la manera que utilizatransmitir las malas administración educativa y de supervivencia de nuestros padres que han querido transfundir a través de los tiempos, procediendo a malas formaciones o incorrectas. Sin embargo, las hazañas relatadas en esta historia, son de gran semejanza con la realidad de nuestra sociedad, dando a transmitir frialdad y recelos en cada uno de nosotros. Por consiguiente, dicho por Pitágoras; educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres, reacción que deberían manifestar los padres dominicanos desde el nacimiento de sus hijos. Para concluir, considerando que no es dar carrera para vivir sino templar el alma para las dificultades de la vida dicho por Pitágoras, sin más nada que abundar solo queda decir que aquí podemos ver la incidencia de las medidas de las cosas en los padres dominicanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario